#internetnecesario
Hace mas de 15 años que usé por primera vez el internet, en aquella ocasión tenía que ver con la escuela y un proyecto colaborativo entre varias escuelas a nivel internacional. Hoy no pienso mis días sin una conexión, aún cuando no lo necesito me da tranquilidad saber que en caso de ser necesario me puedo conectar para resolver algún asunto del trabajo o personal. Preferiría no tener teléfono antes que no tener conexión a Internet. Es por eso que cuando veo lo que lograron hacer los denominados Twiteros con el impuesto a las telecomunicaciones lo agradezco.
Los que iniciaron el movimiento #internetnecesario son conocidos cercanos para mi, he de confesar que cuando empezaron a manifestarse parecía una queja más en tweeter que encontraría su eco en pocos que compartían la frustración desde la comodidad de una silla tras el monitor. Para mí era una de esas situaciones que se leen mucho cuando llueve o los lunes por la mañana que nadie quiere ir a la oficina. Por más que me digan que con incluir mi opinión fui parte del movimiento reconozco que la labor relevante fue el compromiso que adquirireron con la causa y la apertura que mostraron para canalizarla. Demostrando que sumando ideas y propuestas se puede evitar que el gobierno actúe impunemente y a capricho.
En este caso las desveladas, ingenio y motivación de unos, logró que una gran parte de gente en tweeter se sumara comentando la situación y añadiendo el hashtag #internetnecesario. A iniciativa de Alejandro Pizanti (en tweeter @apisanty) León Felipe Sánchez (en tweeter @lion05) puso el primer tweet con esa marca. De ese momento en adelante fue una bola de nieve, sumando adeptos y generando discusiones. Los comentarios poco a poco se convirtieron en propuestas las cuales se concretaron en visitas abiertas al senado. La historia es más fácil leerla en palabras de @lion05 en su columna como invitado en el sitio de CNN.
Por mi parte reconozco que me ayudaron a recuperar la esperanza de que la ciudadanía cuenta. Este es un pequeño paso, pero como ejemplo es un gran motivador a que hagamos del nuestro un país mejor, proponiendo en forma constructiva soluciones y sumando en el diálogo y no en la confrontación.